SUSCRIBASE
Reciba mensualmente
“Temas de Planificación”
(por email, sin cargo)


BIBLIOTECA DE TEMAS
Categorías


Temas de Planificación nº 129
Autor: Dr. Leonardo J. Glikin
Dr. Leonardo J. Glikin Abogado, consultor en Planificación Patrimonial y Sucesoria, presidente de CAPS Asociación Civil, autor de "Pensar la Herencia"; "Matrimonio y Patrimonio"; "Exiting, el arte de dejar la empresa sin dejar la vida" y "Los hermanos en la empresa de familia". Director del newsletter "Temas de Planificación”. Director de CAPS Consultores. www.leonardoglikin.com.ar
Que el dinero no divida a la familia
¿Tiene tanto poder el dinero, como para ser el agente de división de una familia? ¿Qué debemos hacer para evitarlo, y que el dinero nos juegue a favor?
Hay maravillosos ejemplos de los cuales aprender.
“En esta familia, de plata no se habla, porque cada vez que el dinero estuvo en el medio, hubo peleas y separación”. Este es el sentir de muchas familias que, en una generación o en otra, han sufrido divisiones y sufrimientos por diferencias económicas.
La creencia asociada es que, si aparece una diferencia de intereses entre los miembros de la familia, no será posible sobreponerse a ella, sino que, por ser tan dominante el poder de lo económico, los vínculos familiares quedarán irremediablemente afectados.
La conclusión de ese concepto es que, en la práctica, es necesario evitar cualquier intercambio de dinero entre integrantes de la familia (sea por operaciones de compraventa, préstamos, o incluso, el abordaje de negocios en común).
Para sostener esa creencia, las familias que participan de ella deben, necesariamente, esquivar los casos (que ellos mismos conocen) de empresas de familia, o de patrimonios familiares que se desarrollan exitosamente a lo largo de las generaciones.
Al mismo tiempo, quienes piensan de esta manera tienen muchas oportunidades para ratificar su punto de vista, ya que cada uno conoce historias de familias divididas por una herencia, o por un mal negocio.

Casos que todos conocemos
¿Es, realmente, el dinero, el que divide a la familia, o podemos pensar que los intereses económicos son el campo de batalla en el que los miembros de la familia expresan sus diferencias, que existían desde antes, y por otros motivos que nada tienen que ver con el dinero?
Identificamos tres grandes fuentes de conflicto donde el dinero está presente:
- La pelea patrimonial (en especial, las herencias)
- Las sociedades fallidas
- Los malos negocios encarados con familiares

PRIMER CASO: LA PELEA PATRIMONIAL
Si analizamos el desarrollo de los litigios familiares de larga duración, es posible identificar, antes del enfrentamiento económico, y quizás en un tiempo remoto, un resquebrajamiento de la relación personal, que lleva a que, en una etapa posterior, cada parte defienda sus intereses de manera implacable.
Naturalmente, cuando ya el vínculo está afectado, y lo único que queda es la defensa de los propios intereses, la manera de actuar de cada uno no es propia del ámbito y el afecto familiar. Por el contrario, sale a relucir la codicia, y muchas veces el ánimo de pelea, de cada uno de los involucrados.
Una actitud dura de parte de uno de los litigantes suele llevar a que la otra parte adopte una reacción en espejo lo que ahonda las diferencias, hasta tornarlas inmanejables.
Podríamos sostener, sin riesgo a equivocarnos, que en estos penosos casos los miembros de la familia ya estaban diididos entre sí, y la cuestión económica ha sido el campo de batalla para expresar esta división.

SEGUNDO CASO: LAS SOCIEDADES FALLIDAS
Diferente es la situación de miembros de la familia que se separan de mala manera luego de haber intentado un negocio juntos.
Es probable que, en esos casos hayan antepuesto en el momento de origen su entusiasmo, optimismo y necesidad de acompañamiento, frente a las características reales del socio.
Los socios suelen separarse por la manifestación de rasgos que ya estaban presentes en las conductas de cada uno en la etapa anterior, y no por actitudes sobrevinientes y totalmente imprevisibles.
Ocurre que las mismas características que en una etapa se pueden ver como totalmente tolerables, y hasta valiosas, en otra etapa de la sociedad se tornan insoportables, y llevan a la ruptura de mala manera.

TERCER CASO: LOS MALOS NEGOCIOS
La otra fuente de fuerte enfrentamiento son los negocios ruinosos.
Un integrante de la familia invita a otro u otros a participar en un “negocio infalible”…que luego falla.
A partir de ese momento, todo son reproches, y, quizás, el pedido de que el que llevó el mal negocio a la familia se haga cargo de las pérdidas.
Posiblemente, se trate de negocios que los perjudicados jamás habrían intentado con terceros, y en los que la confianza familiar ocupó un importante espacio en la toma de decisión de participar.
En estos casos, en definitiva, no se trataría de que “el dinero divide a la famiilia”, sino que algún miembro de la familia habría abusado y malversado la confianza de los otros.


¿Se pueden evitar los conflictos por dinero en la familia?
El ejemplo de tantas empresas de familia exitosas nos da una pauta de que los conflictos por dinero en la familia se pueden evitar, y que se puede tomar a la familia como una fortaleza con la que se cuenta, justamente, para hacer dinero o consolidar un patrimonio..
Para ello, es necesario revisar si, entre todos los miembros de la familia, existe una fuerte conciencia de lo que significa la unidad familiar, como un valor compartido. Esto significa aceptar que la unidad familiar no es una realidad natural, que forma parte del aire sin ningún esfuerzo de nuestra parte, sino que es necesario construirla día a día, a través de diferentes acciones:
- Interesarse por lo que importa a los otros miembros de la familia
- Respetar las elecciones de amistad, de pareja, o de forma de vida de cada uno
- Estar disponible para colaborar frente a las necesidades del otro
- Participar en las celebraciones familiares

Si los miembros de la familia comparten la conciencia respecto de lo que significa la unidad familiar, y ésta no es una declamación, sino un valor con una significación práctica y tangible, hay mayores posibilidades de detectar a tiempo las posibles fuentes de conflicto, y trabajar entre todos para poder superarlas, y que el dinero no divida a la familia.
  CAPS Consultores: caps.org.ar- Director Leonardo Glikin
CAPS Empresa & Familia Consultores: caps-empresas.org.ar CAPS Heredantes Consultores: caps-heredantes.org.ar
CAPS Exiting Consultores - dejar la pyme: exiting.com.ar CAPS Planificación Financiera Consultores: caps-financialplan.org.ar
CAPS Buen Divorcio Consultores: buendivorcio.com.ar CAPS Parejas Consultores: caps-parejas.org.ar
Glikin & Asociados Abogados: glikin-abogados.com.ar Centro de Formación Pymes
Pensar el presente con visión de futuro

Actividades in company en todo el país, y en nuestra sede.
CasaCaps - Centro de Formación Pymes
Buenos Aires, República Argentina - Tel.: (54 11) 4371-3232 - comunicaciones@caps.com.ar